Doin’ The Thing

Doing The Thing, haciendo lo inesperado de lo esperado. El trío formado por Jose Carra, Pedro Campos y Guillem Arnedo, parte de la tradición de los estandards jazzísticos de los grandes compositores y músicos como Duke Ellington, Gershwin, Porter, Strayhorn, Rodgers and Hammerstein o Carmichael.
Su ambición musical es construir a partir de esos fundamentos historias que reflejen sus vivencias y sus estados de ánimo, conectando así con lo más esencial de la existencia.
Para ello se sirven, en palabras del pianista Aaron Goldberg, “de la impresionante capacidad melódica de Jose Carra y de la sólida, compenetrada y ya habitual base rítmica formada por Campos y Arnedo”.
El resultado de sus tres voces trabajando en una misma dirección permite que cada canción derive en una nueva composición, haciendo de lo esperado algo inesperado.

En 2017 graban su primer disco: “Doin’ The Thing” (Rizoma Records).

Liner notes por Albert Bover

Frank Zappa decía que el jazz no está muerto, pero huele un poco raro. Por suerte, años después de esta provocadora y divertida declaración del indudable genio que fue Zappa, el jazz sigue siendo una música viva, por mucho que muchos quieran enterrarla, y que atrae a nuevos músicos generación tras generación. La mayoría de los músicos actuales de jazz se sitúan en dos tendencias: una más vanguardista, free, que bebe de la música de 1960 hasta la actualidad, y otra que se inspira en la tradición anterior, a veces llamada main stream. El trio que componen José Carrá al piano, Pedro Campos al contrabajo, y Guillem Arnedo a la batería está en este disco de pleno metido en el río de esta segunda corriente, aunque se detecta un poco de influencia más moderna del pianismo de Brad Mehldau en como Carra toca y arregla las melodías. En sus versiones de estandards se escucha respeto y conocimiento del estilo. Jazz alegre, en el mejor sentido del término, expansivo y optimista es el que ofrecen aquí este joven trío. Guillem improvisa algunos breaks en varias tomas, que al que lo escucha le entran ganas de bailar tap dancing, como en la versión del tema de Gershwin; ‘Anything goes’, donde Carra interpreta la melodía también con pícara alegría. Campos toca un inspirado solo en ‘When I grow’.
Toda buena música le transporta a uno, le hace viajar. Este disco es un viaje al país del swing, para disfrutar. Y como decía la canción de Duke Ellington, pero dándole la vuelta, en este caso, sí que “Vale la pena, porque tiene swing”-It does mean a thing, cause it got that swing-.

 

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